
"PARA IMITAR MÁS PROFuNDAMENTE
EL ESTILO DE VIDA
DE LA FAMILIA DE NAZARET"
Sac. Innocenzo Dante, ssp
Los
comienzos del Instituto Santa Familia
«Después de muchos años de oración y
de preparación, con en el vivo deseo de secundar la voluntad de Dios
y de responder a las muchas solicitudes de tantos esposos y padres
deseosos de vivir su vida matrimonial como “auténticos consagrados”,
el P. Santiago Alberione ha fundado el Instituto “Santa Familia” que
forma parte de la Obra Paulina».
Tomamos textualmente esta declaración que el propio
beato Santiago Alberione, en el número de diciembre de 1964,
escribió e hizo publicar en Vida Pastoral.
1964: era el cincuentenario de fundación de la
Sociedad de San Pablo, la primera de las diez instituciones que
forman “la admirable Familia Paulina”. Y podemos pensar que el
Fundador haya querido “solemnizar” tal efemérides en el camino de
Gracia y de Providencia, comunicando oficialmente lo que desde años
cultivaba en su espíritu: “Después
de muchos años de oración y de preparación… ha fundado el Instituto
“Santa Familia” que forma parte de la Obra Paulina”.
Es una declaración perentoria, como sólo los hombres
iluminados y guiados por Dios saben hacer, con la indudable claridad
del origen (la voluntad de Dios) y de la finalidad:
“Pueden participar en este Instituto todos los
esposos y los casados deseosos de tender a la perfección, viviendo
santamente su vida matrimonial… El fin especial de los miembros del
Instituto “Santa Familia” consiste en tender a la santidad, haciendo
siempre operante la gracia del sacramento del Matrimonio, mediante
el amor recíproco, la educación cristiana de los hijos, la ayuda
recíproca para la propia santificación. Todo ello en la práctica de
los santos votos observados según el propio estado de vida y con la
participación activa en el camino de la comunidad eclesial de la que
forman parte”.
El anuncio no era fruto de una
momentánea exaltación, sino de madura reflexión. En efecto, sólo
tres meses después, en marzo de 1965, el P. Alberione quiso que la
misma declaración y con idénticas motivaciones se publicara en el
Cooperador Paulino; más aún, quiso anunciar el nacimiento del
nuevo Instituto en el contexto de un artículo escrito por él, donde
presentaba a todas las familias la particular ejemplaridad de san
José, cabeza de la “sagrada familia de Nazaret” y “patrono
universal” de toda la Iglesia.
No podemos empero dejar de subrayar
que el P. Alberione cultivaba la convicción de la santificación de
las familias desde muchos años atrás.
En un significativo librito, “Pequeño y grande
nido”, escrito por el P. Esteban Lamera –que fue quien concreta
e institucionalmente realizó el sueño del P. Alberione acerca del
Instituto Santa Familia– el propio Fundador había redactado la
presentación. Estamos en 1940 y el P. Alberione escribe:
“Dios, queriendo restaurar todas las cosas en
Jesucristo, dispuso que Él comenzara su obra presentando a todas las
familias un perfecto modelo en la Familia de Nazaret. De hecho, en
la Sagrada Familia, los padres, las madres y los hijos encuentran
divinas lecciones de paciencia, de castidad, de amor filial, de
laboriosidad. Allí Jesús vivió, trabajó, rezó por muchos años y así
la restauración comenzó desde la familia”.
Como podemos relevar, el realismo de
nuestro Fundador no se desmiente: un ideal de elevada y auténtica
santidad está reservado a las parejas de esposos cristianos, pasando
y expresándose en la cotidianidad de la vida conyugal y familiar; y
puesto que por el sacramento del Matrimonio esa cotidianidad
familiar ha recibido el sello del Espíritu Santo, que habilita a los
cónyuges a ser auténticos colaboradores de Dios en la obra de la
creación y en la de su plena realización, la propia cotidianidad no
sólo no se degrada sino que se enriquece y deviene un auténtico y
elevado proyecto de vida.
Ciertamente, de suyo, a todas las
parejas de esposos debería resultar clara esta realidad; en todas
debería estar presente y arder el deseo de una existencia conyugal
llena de amor, unitaria, armónica, colaboradora, indisoluble…; pero
la fragilidad, y también el egoísmo y la maldad son tales que –hoy
más que nunca– no sólo el proyecto de Dios queda desatendido, sino
que su misma realidad cae relativizada, minada, trivializada y
banalizada.
Pero Dios no falla en su amorosa
pedagogía con sus criaturas. Así como, desde los albores de la
historia humana, Dios envió sus profetas a “restaurar” y a
“reconstruir”, también ha suscitado en el P. Alberione este
particular “proyecto para las familias”, esta “vocación”, para que
de algunas familias –santificándose ellas mismas– se derive la
ayuda, la santificación y la salvación para todas.
Reconocimientos oficiales
a)
1960: primera aprobación del ISF,
junto a los otros tres “Institutos agregados”: Jesús Sacerdote, San
Gabriel Arcángel y Virgen de la Anunciación;
b)
1963: Decreto por parte de la Santa
Sede;
c)
1964: el P. Alberione habla del ISF
primero en Vida Pastoral y luego en
Cooperador Paulino;
d)
1982: la Santa Sede declara el ISF
“obra propia de la Sociedad de San Pablo”;
e)
1993: la Congregación para los
Institutos de vida consagrada y las Sociedades de vida apostólica [civcsva]
aprueba definitivamente el Estatuto.
Naturaleza y fin del Instituto
La vocación y la misión
de los miembros del Instituto Santa Familia están claramente
trazados en su Estatuto:
Ø
los miembros,
§
“movidos por el Espíritu”;
§
para imitar más profundamente el estilo de vida de la
Familia de Nazaret;
§
para vivir más integralmente el don de la vida
conyugal y así “santificar la comunidad eclesial y el mundo”;
§
para cumplir más eficazmente y en todas partes el
apostolado;
se comprometen a buscar
en el matrimonio la perfección evangélica mediante los votos de
castidad, pobreza y obediencia conyugales, ordenando su vida según
las líneas del presente Estatuto (art. 2).
Ø
Los miembros “desarrollarán todas sus posibilidades
cristianas y evangélicas”, “a fin de que el divino mensaje de la
salvación sea conocido y aceptado por todos los hombres”,
especialmente en el ámbito de la familia, primer núcleo educativo de
la sociedad (art. 4).
Ø
Los miembros tienen a la “Sagrada Familia” de Nazaret
como el modelo y ejemplo a imitar… (art. 5).
Informazione:
Istituto Santa Famiglia
http://www.alberione.org/ita/fondazion_isf_ita.html
Institute of The Holy Family
http://www.vocations-holyfamily.com/
Wikipedia: Institute of the Holy Family
http://en.wikipedia.org/wiki/Institute_of_the_Holy_Family
Santa Familia
http://www.san-pablo.com.ar/institucional/familia/santafamilia.htm
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