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Familia Paulina de Madrid
Homenaje al beato Santiago Alberione
Con ocasión de la primera fiesta del bato Santiago Alberione, la
Familia Paulina presente en Madrid organizó los días 18, 19 y 20 de noviembre un
ciclo de conferencias, que tuvo su culminación en la solemne celebración
eucarística de la tarde del día 26.
En el Aula
Padre Arrupe
Desde el comienzo se propuso el
objetivo de estas jornadas, que no era más que el de rendir un homenaje al P.
Santiago Alberione, recientemente beatificado por Juan Pablo II, en las vísperas
de su primera fiesta, fijada precisamente el día 26 de noviembre,
y resaltar su personalidad humana, cristiana y
mediática, adjuntando dos cuestiones de relevante actualidad: los medios de
comunicación social al servicio de la justicia y de la paz, y los mismos medios
como referidos al hecho femenino.
Las
conferencias tuvieron lugar en la prestigiosa “Aula Padre Arrupe”, donde los
jesuitas organizan
periódicamente conferencias sobre los temas más variados de
actualidad.
El
martes 18 de noviembre, el P. Norberto Alcover, jesuita, periodista y profesor
de Teoría de la Comunicación de la Universidad Comillas en Madrid, buen amigo de
la Familia Paulina y gran conocedor y admirador del P. Alberione, desarrolló el
tema: “Santiago Alberione, un profeta mediático”. Entre otras cosas afirmó
rotundamente que, entre todos los personajes
importantes del siglo XX, él, con profunda convicción, destacaba tres: san Pedro
Poveda, profeta de la promoción femenina; el P.
Arrupe, profeta de la renovación de la vida religiosa,
y
el P. Santiago Alberione, profeta de la comunicación en la Iglesia. A
continuación trazó un interesante perfil del
nuevo Beato,
en cuatro instantes: el instante carismático-iniciático (Alberione, profeta
elegido), el verificador-fundacional (profeta mediático decidido), el
expansivo-de plenitud (profeta mediático expansivo) y el ratificativo-confirmativo
(profeta mediático beati-ficado).
El
miércoles 19, D. José Luis Sánchez Noriega, Doctor en Ciencias de la Información
y profesor de la Universidad Complutense de Madrid, disertó sobre “Los medios de
comunicación como servicio a la justicia y a la paz”. Partiendo de un
sentimiento de satisfacción por el sistema mediático actual respecto
al
pasado, analizó los aspectos positivos y negativos de la situación presente,
trazando a con-tinuación el posible horizonte de una comunicación de masas al
servicio de la justicia y la paz.
Finalmente, el jueves, 20 de noviembre, Marisa Rodríguez, teresiana, doctora en
Ciencias de la Información y profesora de la Universidad Comillas en Madrid,
expuso su visión equilibrada y documentada sobre “Lo femenino como aportación a
la comunicación social”, haciendo un recorrido histórico sobre la progresiva
incorporación de la mujer al mundo de la comunicación social en España,
subrayando la aportación específica de la mujer a los medios y su papel
humanizador, con una alusión a las comunicadoras de Alberione.
Fiesta en
el Buen Suceso
El día 26, con la participación de la inmensa mayoría de los
miembros de la Familia Paulina presente en Madrid, se celebró en la iglesia del
Buen Suceso (parroquia del Corpus Christi) de la Capital la primera fiesta del
beato Santiago Alberione. La eucaristía estuvo presidida, en nombre del Sr.
Cardenal, por el Obispo Auxiliar D. Eugenio Romero Pose, y concelebrada por un
buen número de sacerdotes, religiosos y diocesanos, entre los que cabe destacar
la presencia significativa de D. Joaquín Martín Abad, Vicario diocesano para la
Vida religiosa, de D. Manuel María Bru, Delegado diocesano de medios de
comunicación social, D. José Valdavida y sor Carmela Suances, fundadores de
“Cristianos sin Fronteras”... Los miembros de la Familia Paulina y sus
colaboradores en el apostolado estuvieron acompañados por muchos amigos y
simpatizantes, así como una numerosa representación de feligreses de la propia
parroquia.
Al comienzo de la misma, el P. José Antonio Pérez, Provincial de
la Sociedad de San Pablo, en nombre de toda la Familia Paulina, saludó a los
presentes, agradeciendo la presencia de Mons. Romero y explicó el sentido de la
elección de esta iglesia para celebrar la primera fiesta del Fundador: el lejano
24 de mayo de 1946 el P. Santiago Alberione, visitando al reducido grupo de sus
hijos en Madrid, celebró la eucaristía en la iglesia del Buen Suceso. Pero no
fue una celebración más, sino que en ella vivió una profunda experiencia
espiritual, que él recogió en su Diario íntimo: “En la iglesia de María del
Buen Suceso en Madrid vi sensible y claramente cómo Jesús es el principal y
verdadero oferente en la Misa, y cómo el Padre lo acepta por Él. Y cómo el
sacerdote cumple el ministerio externo, prestándose a Jesús como instrumento,
boca, mano, acción sagrada. Vi cómo Jesús es la víctima perpetua que se renueva
sobre el altar por el mundo. Vi la Misa como la fuente de toda la vida
espiritual y de todas las gracias”.
Estas palabras quedaron recogidas en una placa conmemorativa que
Mons. Romero Pose descubrió en el atrio de la iglesia al final de la
celebración.
En su homilía, el señor Obispo, gran amigo de la Familia
Paulina, subrayó con fuerza la profunda vinculación del beato Santiago Alberione
con la Palabra, hasta llegar a ser, junto con la Eucaristía, el eje en torno al
cual hizo girar toda su vida. Una característica
que
quiso infundir también en su Familia: “Hemos nacido de la Palabra, para la
Palabra y en la Palabra”. También hizo una conmovedora alusión a la devoción
mariana del Fundador, en una iglesia que vive bajo la advocación y la sonrisa de
Nuestra Señora del Buen Suceso.
Al coro parroquial se unieron varios miembros de la Familia
Paulina, que también se responsabilizó de proclamar las lecturas, proponer las
oraciones de los fieles y presentar las ofrendas. Entre ellas, la lámpara de la
Familia Paulina, con sus diez llamas, que representan las ramas que la
constituyen, y que quedó en la misma iglesia para alumbrar al Señor expuesto a
la adoración de los fieles todos los jueves del año. Un signo más de la
presencia eucarística de la Familia Paulina, comenzada por el Fundador aquel 24
de mayo de 1946.
Al final de la celebración, la Hna. Concepción González,
Delegada Regional de las Pías Discípulas, en nombre de toda la Familia Paulina
agradeció la presencia de Mons. Eugenio Romero Pose, la cariñosa y fraterna
acogida del Párroco y de todo el Equipo parroquial, y la participación de los
concelebrantes y de todos los presentes.
El acto concluyó con el descubrimiento de la placa antes
aludida, que quedará permanentemente en el atrio de la iglesia como testimonio
del paso del beato Santiago Alberione por ella. A él, que se sintió marcado por
esa visita, le pedimos una especial protección para esta parroquia, para sus
pastores y sus feligreses.
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